ESPECIAL NAVIDAD
La Navidad tiene esa mezcla intensa de emociones que todas conocemos: ilusión, nostalgia, ganas de conexión y, al mismo tiempo, ese pequeño vértigo interno que aparece cuando entramos en dinámicas familiares, compromisos sociales o expectativas externas.
Y aquí viene la parte honesta: si no has estado trabajando tus límites durante el resto del año, en Navidad va a ser el doble de difícil...A
Pero tranquila.
Esto no es una crítica.
Es una invitación.
Una invitación a mirarte con honestidad, a escucharte, a tomar decisiones desde tu verdad presente y no desde la inercia. Sobre todo, a dejar de vivir estas fechas apagando incendios externos para empezar a fortalecerte por dentro.
A esto le llamo regresar al centro, y es el trabajo más valioso que puedes hacer en cualquier época del año… pero especialmente ahora.
El instinto camaleónico femenino: un don… cuando sabes usarlo
Algunas mujeres tenemos esa capacidad casi mágica de adaptarnos al ambiente emocional que nos rodea. Es un instinto de supervivencia que viene de generaciones atrás: observar, intuir, modular, encajar, sostener.
¿El riesgo?
Que a veces nos adaptamos tanto que nos diluimos.
Perdemos el matiz propio.
Nos desconectamos de la autenticidad para mantener la armonía.
Y aquí quiero decir algo muy importante:
Tu capacidad camaleónica no es mala. Pero solo cuando tú eliges cuándo usarlo… y cuándo no.
La Navidad puede ser ese momento en el que sin darte cuenta vuelves a viejas versiones de ti misma: la que dice sí para evitar tensión, la que sonríe aunque esté cansada, la que sostiene la energía familiar aunque nadie se lo pida.
Pero este año quiero proponerte algo distinto.
EL EJERCICIO DE NAVIDAD QUE TE VA A CAMBIAR TODO
No es sobre decorar mejor.
No es sobre planificar más.
No es sobre llegar a todo.
Lo difícil no es preparar la mesa:
Lo difícil es estar presente en ella.
Esta Navidad quiero que practiques algo que, en SeasInspiration, trabajamos muchísimo:
Pausa. Respira. Pregúntate:
¿Estoy siendo quien quiero ser aquí y ahora?
¿Lo que estoy haciendo conecta con mi verdad presente?
Haz esta pregunta en medio del ruido, no en silencio.
Hazla cuando cocinas, cuando te arreglas, cuando estás rodeada de familia.
Hazla porque la presencia es un músculo, y tu cuerpo te guía si le das espacio.
Mini ejercicio: “Vuelve al cuerpo en 30 segundos”
Cuando notes que te estás acelerando o desconectando:
- Coloca una mano en tu bajo vientre y otra en el pecho.
- Inhala por la nariz contando 4.
- Exhala contando 6.
- Siente dónde hay tensión.
- Pregunta: “¿Qué necesito ahora?”
- Honra lo que escuches, aunque sea algo pequeño.
Este ejercicio es una brújula para tu autenticidad.
Te devuelve a ti.
La verdad sobre los límites: para poner límites, primero tienes que vivir situaciones
Hay una frase que siempre comparto en mis acompañamientos:
Para aprender a poner límites, primero tienes que vivir situaciones donde reconocer que los necesitas.
Suena obvio, si, pero es revolucionario. Si nunca has estado en una conversación donde te has sentido invalidada, quizá no sabrás identificar el momento exacto en el que algo cruza la línea.
Si nunca te has dado el permiso de sentir ese “esto no me hace bien”, es normal que tu cuerpo no sepa reaccionar a tiempo. Los límites no se aprenden leyendo un libro.
Se aprende en la práctica, en la incomodidad, en situaciones reales.
Y sí, son incómodos. Pero también son una declaración de amor propio.
En Navidad, esta verdad se multiplica
Hay más interacciones.
Más expectativas.
Más dinámicas familiares antiguas que reaparecen.
Más oportunidades para identificar:
- Aquí siento presión.
- Aquí estoy cediendo demasiado.
- Aquí no estoy escuchándome.
Navidad es un “intensivo espiritual” disfrazado de luces y villancicos. Pero si lo aprovechas, puede ser tu mayor entrenamiento en autenticidad.
Hacer las cosas desde la autenticidad (y no desde el deber)
Algo precioso ocurre cuando haces las cosas desde tu verdad presente:
La energía con la que lo haces cambia todo.
Cuando lo haces por obligación → te drenas.
Cuando lo haces por miedo al conflicto → te desconectas.
Cuando lo haces para encajar → te vuelves pequeña.
Pero cuando lo haces desde autenticidad…
tu energía se expande
tu cuerpo se relaja
tu presencia se vuelve magnética
las relaciones se vuelven más honestas
No se trata de ser perfecta. Se trata de ser real.
Mini ejercicio SeasInspiration: “Actúa desde tu verdad”
Antes de decir sí a un plan, un compromiso o incluso un pequeño favor navideño:
- Cierra los ojos.
- Lleva tu atención al pecho.
- Pregunta: "¿Quiero, puedo y me hace bien?"
- Si dos de tres son un sí → adelante.
- Si una o ninguna → renegocia, pide espacio o simplemente di no.
La autenticidad es una práctica diaria, no un ideal.
El reto SeasInspiration para esta Navidad
Este año te propongo un desafío profundo y transformador:
Sé la mujer que deseas ser, no la mujer que el entorno espera que seas.
No por rebeldía.
No por ego.
Si no por amor propio.
Navidad es un escenario perfecto para:
- practicar límites
- escuchar tu cuerpo
- fortalecer tu energía
- ser fiel a tu esencia
- sanar pequeñas heridas que antes ignorabas
- romper patrones que ya no resuenan contigo
Y créeme:
No necesitas hacer grandes gestos.
Lo que transforma es la intención, no el tamaño de la acción.
Para la mujer en proceso de sanar su autoestima
Si estás en ese camino —que es valiente, profundo y precioso— quiero decirte algo:
Cada elección auténtica construye tu autoestima.
Cada límite puesto desde el amor fortalece tu identidad.
Cada momento de presencia es un acto de regreso a ti.
Y la Navidad no tiene por qué ser un retroceso.
Puede ser tu recordatorio.
Tu entrenamiento.
Tu renacimiento.
Este año, regálate a ti: tu presencia, tu verdad, tu energía, tu esencia... Ese es (para mí) el verdadero espíritu de estas fechas.
Con cariño,
Mar
PUBLICACIONES RELACIONADAS:
Relaciones espejo:
Lo que la otra persona revela sobre ti
Las mujeres fuertes no son de piedra
ni tienes porque tratar de serlo
La razón por la que diciembre te agota (y no es tu familia)
ESPECIAL NAVIDAD
Para ti que eres complaciente…
La verdadera compasión no trata de darlo todo, sino de dar desde el amor.
El coste invisible de decir que sí a todo
Límites, decisiones y la revolución de elegirte
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Relaciones espejo:
Hay una frase popular que seguro que te suena:
4 respiraciones poderosas
Aprender a respirar es aprender a vivir con conciencia.
Las mujeres fuertes no son de piedra
La nueva fuerza femenina que no te desconecta de ti — sino que te expande
Entre tanto ruido
Vivimos rodeadas de ruido.
Tu cuerpo recuerda lo que tu mente olvida
A veces no se trata de falta de fuerza de voluntad, ni de que “no estás lista todavía”. A veces, simplemente, tu cuerpo sigue viviendo en un pasado que tu mente intenta olvidar. Esa sensación de estar siempre en alerta, de necesitar hacerlo todo bien, de cuidar a todos menos a ti… no es casualidad. Es el reflejo de un cuerpo que aprendió a sobrevivir, no a relajarse.
La razón por la que diciembre te agota (y no es tu familia)
La Navidad tiene esa mezcla intensa de emociones que todas conocemos: ilusión, nostalgia, ganas de conexión y, al mismo tiempo, ese pequeño vértigo interno que aparece cuando entramos en dinámicas familiares, compromisos sociales o expectativas externas.Y aquí viene la parte honesta: si no has estado trabajando tus límites durante el resto del año, en Navidad va a ser el doble de difícil...A
Cómo saber si estás en modo supervivencia
Si sientes que estás siempre en alerta, que te cuesta descansar o disfrutar, es posible que tu cuerpo esté funcionando en modo supervivencia. No es flojera. No es falta de fuerza de voluntad. Es tu sistema nervioso intentando mantenerte a salvo… aunque ya no haya peligro.
Para ti que eres complaciente…
Si has pasado años intentando ser siempre la “buena persona”:La amiga que escucha.La hija que comprende.La pareja que aguanta.La compañera que siempre dice “sí, claro”.
Rompe el hábito, sana de verdad.
A veces creemos que sanar es entender. Que si logramos ponerle nombre a lo que sentimos, si lo hablamos en terapia, si lo comprendemos con la mente, entonces el dolor se disuelve. Pero no siempre es así. El tiempo pasa, los libros se acumulan, los aprendizajes se repiten y, sin embargo, algo sigue igual. Sigues sintiendo ese cansancio sutil, esa sensación de “estoy haciendo todo bien, pero no avanzo”.Y no, no es que estés rota. Es que sanar no es un evento mental, es un proceso corporal y cotidiano.Sanar tiene que ver con lo que repites cuando nadie te ve. Con los pequeños hábitos invisibles que sostienen tu historia emocional. Por eso suelo dedicar alguna sesión de los programas a hablar de hábitos. Porque si la libertad se elige, la calma se entrena.
3 Claves para Regular tu Sistema Nervioso
Tu capacidad para gestionar tus emociones está directamente conectada con el estado de tu sistema nervioso. Cuando éste está equilibrado, tu mente se aclara, tus emociones fluyen y tu cuerpo confía. Pero cuando está sobre estimulado, agotado o en constante alerta, todo se vuelve más difícil: reaccionas de forma impulsiva, te cuesta concentrarte y el descanso deja de ser reparador.
El coste invisible de decir que sí a todo
Creemos que la libertad es hacer lo que queramos. Pero la verdadera libertad empieza cuando dejas de complacer y empiezas a escucharte.
Sabiduría antigua para tiempos modernos
El mundo arde, la mente corre, el alma pide tregua. Y entre el ruido, la velocidad y la presión por “mantenerte bien”, hay algo dentro de ti que susurra bajito:
Crea tu propia página web con Webador